1° de mayo Día del Trabajador

Una historia y una lucha que continúa

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El primero de mayo de 1886 trabajadores y trabajadoras de más de cinco mil empresas norteamericanas se paralizaron para alzar la voz y exigir la reducción de la jornada laboral de 12,14, y hasta 16 horas a 8 horas diarias.

Más de 500 mil obreros estadounidenses en huelga llenaron la Avenida Michigan, vestidos con ropa de un día domingo. La petición era precisa “8 horas para trabajar, 8 horas para descansar y 8 horas para hacer lo que nos dé la gana, la regalada gana”. Estas eran las palabras que pronunciaban los trabajadores y trabajadoras en el siglo XIX, cansados de la explotación y de los sueldos miserables.

Para la fecha mujeres y niños extenuados, no conocían lo que era descansar un día domingo. La fuerza de trabajo de los inmigrantes también era cancelada con sueldos paupérrimos. Entre tanto los patronos y empresarios se enriquecían, mientras que los trabajadores y trabajadoras se enfermaban y se hacían cada vez más pobres por exponerse a largas e intensas horas de trabajo.

En la concentración a la altura de la fábrica Mc Cormick, la policía reprimió con balas a los manifestantes. Seis personas perdieron la vida, lo único que exigían eran la reducción de la jornada laboral. ¿Acaso fue justo que estas personas murieran de esa manera en una concentración pacífica?

Tres días después los trabajadores y trabajadoras se congregaron en la plaza Haymarket. Esta vez la guardia nacional abrió fuego contra la multitud. El resultado 38 muertos, cientos de heridos y otros tantos fueron apresados. La prensa tituló en la mayoría de los periódicos “para estos vagos harapientos, la mejor comida es una carga de plomo en el estómago”. Se podría interpretar que los medios impresos estaban comprados por los capitalistas de aquella época.

Las clases dominantes se juntaron para pedir a coro la cabeza de los subversivos. Los anarquistas, también, serían acusados. Los dirigentes de aquella poderosa protesta: Augusto Spies, Alberto Parsons, Adolfo Fischer, George Engel, Luis Lingg, Michael Schwab y Samuel Fielden, fueron sentenciados a muerte.

Para 1889 el 1º de mayo quedó establecido como el Día Internacional del Trabajador, en la calle Prele de París, durante el Congreso de la Asociación Internacional de Sindicatos Europeos.

En Venezuela se celebra por primera vez el 1º de mayo en la ciudad de Maracaibo en el año 1936. En 1945, el general Medina Angarita, Presidente de Venezuela, establece por decreto el Primero de Mayo como el Día del Trabajador, trasladando su celebración del 24 de julio fijada por López Contreras según decreto del 18 de abril de 1938.

Rómulo Betancourt va más allá. La Junta Revolucionaria de Gobierno, encabezada por él, dicta un decreto el 27 de abril de 1946, en el que considera que en la forma en que fue decretado el Día del Trabajador por el gobierno de Medina Angarita «lejos de beneficiar a los trabajadores y de constituir un reconocimiento a los esfuerzos de éstos, los priva del salario que ha debido acordárseles esa fecha en caso de no realizarse las labores.»

Por lo tanto, «el Primero de Mayo decretado Día del Trabajador se declara feriado y de remuneración obligatoria para los trabajadores en general, incluyendo los que efectúen sus labores en la agricultura y en la cría. Durante esta fecha no podrán efectuarse trabajos en las empresas o establecimientos sometidos a la Ley del Trabajo y al Reglamento del Trabajo en la agricultura y cría. Quedan exceptuadas aquellas labores señaladas especialmente por dichos estatutos legales».

Una nueva lucha

El gobierno revolucionario del presidente Hugo Chávez Frías, preocupado por la situación laboral de los trabajadores y trabajadoras, planteó la reducción de la jornada laboral de 8 a 6 horas diarias en la reciente propuesta de la reforma de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, la cual no fue aprobada.

Sin embargo, el tema de reducción de la jornada laboral está planteado en la reforma de la Ley Orgánica del Trabajo, tema que es prioridad para el actual Ministro Roberto Hernández.

Para Hernández, la situación laboral es el problema fundamental en la inmensa mayoría de la población y que está reflejada entre obreros y trabajadores. "Creo que las relaciones de carácter laboral deben constituir un elemento fundamental de la paz. La discusión y aprobación de la reforma a la Ley Orgánica del Trabajo es una necesidad para atender algunos temas relacionados con la materia”, aseguró.

En conmemoración al Día del Trabajador del año 2007, es importante recordar las palabras pronunciadas por el presidente Chávez, en el teatro Teresa Carreño: “trabajadores y trabajadoras, uníos”, expresión marxista que invitó a la fuerza laboral a romper con el trabajo alienado generado a partir de la división de las tareas materiales y el saber.

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Reconocimiento al trabajo de la mujer

Hay que reconocer que el Gobierno bolivariano, encabezado por el presidente de la República, Hugo Chávez, ha dignificado el trabajo de la mujer venezolana durante diez años de revolución y la prueba está con la reciente creación del Ministerio para Asuntos de la Mujer, que está a cargo de la reconocida luchadora social y revolucionaria María León, quien presidió el Instituto Nacional de la Mujer (Inamujer).

Es importante destacar, que el trabajo de la mujer ha sido tomado en cuenta durante este Gobierno, situación que les ha permitido ganar espacios importantes para contribuir con el desarrollo de la patria socialista.

Con este Ministerio María León, comienza otra historia dentro de la clase trabajadora, así como lo es la elección y constitución de los delgados y delegadas de prevención en cada uno de los centros de trabajo, la creación de los Servicios de Seguridad y Salud y los Comité de Seguridad y Salud Laboral, que establece la Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo (Lopcymat), en defensa de la seguridad y salud de los trabajadores y trabajadoras de nuestro país.

Delia Parra

Simón Capó

Algunas reflexiones de los funcionarios del Inpsasel

José Espinoza

Indira López

Delia Parra, Directora de Medicina Ocupacional: “el primero de mayo es la reivindicación de los trabajadores. Es un día para conmemorar las luchas sociales de los trabajadores y trabajadoras en el transcurso de la historia”.

Indira López, Directora de la Dirección de Enlace con el Poder Popular: “Hoy necesitamos avanzar para reducir esa jornada laboral, en una jornada laboral socialista, productiva y recreadora. Hoy los delegados y delegados de prevención reivindican esta lucha en la defensa de la seguridad y salud en los puestos de trabajo”.

José Espinoza, Promotor de Seguridad y Salud en el Trabajo: “el primero de mayo significa encontrarnos con la historia. Si se hubiese aprobado la reforma constitucional, este primero de mayo tuviera una connotación histórica en nuestra patria, porque estuviésemos mejorando la jornada de 8 horas que costó muchas vidas y ahora sólo serían seis horas de trabajo. Les queda a todos los trabajadores y trabajadoras exigir la reforma de la Ley Orgánica del Trabajo, para que estos cambios se ejecuten”.

Simón Capó, Administrador de la plataforma de educación a distancia: “es muy significativo y gratificante, fue el comienzo de la lucha de los trabajadores por una vida digna y saludable”

 
30/04/2008