Gobierno Bolivariano
Gobierno Bolivariano

Se cumplen 26 años de la ejecución
de Julio Guzmán


:: Julio Guzmán

El joven revolucionario venezolano viajó a Centroamérica para luchar por la liberación del pueblo salvadoreño en las filas del FMLN

Hoy, 30 de octubre de 2017, se cumplen 26 años de la ejecución del joven venezolano internacionalista Julio César Guzmán Navas, por parte del ejército gubernamental de El Salvador en el municipio de Santa Clara, departamento de San Vicente.

Para el momento de su ejecución, el joven contaba con 20 años de edad y militaba en el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) de El Salvador.

Guzmán Navas Hijo decidió en 1987 que no podía ser indiferente al sufrimiento que golpeaba al pueblo salvadoreño bajo el yugo del militar de derecha Roberto D’ Aubuisson, sobre quien pesan acusaciones por la implementación de los escuadrones de la muerte, culpables de un gran número de asesinatos, en muchos casos de civiles inocentes.

Debido a esto, arribó a tierras centroamericanas siguiendo un ideal de liberación de los pueblos que aprendió de su padre, Julio César Guzmán, quien también fue asesinado en combate en 1981, en la nación salvadoreña.

A los pocos días de la muerte de Julio César Hijo, los comandantes y altos dirigentes del FMLN, Roberto Roca, Miguel Mendoza, Venancio Salvatierra, Rogelio Martínez, Elizabeth Sol, Nidia Díaz, Elsio Amaya, escribieron sobre él.

Los fragmentos de esta carta enviada a la madre de Julio César hijo, Lídice Navas de Guzmán, expresan de qué manera abrazó el joven venezolano el internacionalismo, como otros hombres y mujeres venezolanos, el llamado de la lucha de otros pueblos por la justicia y contra el imperialismo, una lucha que no tiene fronteras.

A continuación, un fragmento de la carta:

“…para nosotros, haber conocido y convivido, de diferente manera, con César hijo, diferentes momentos de lucha, ha sido como redescubrir a César padre; por tanto, César hijo logró, por un tiempo, que todos hubiésemos deseado que no fuera finito, revivir a César padre. Así se lo recordaban sus compañeros combatientes en el frente de batalla. Ambos, padre e hijo, constituyen una unidad, una continuidad, una ininterrupción, una contribución persistente de los hermanos venezolanos, herederos de Bolívar con la pasta del Che, a la lucha de nuestro pueblo por su liberación.

La vida, para los revolucionarios, no es ‘color de rosa’, aunque sea una vida vivida intensamente en entrega permanente y desinteresada a los demás; no es ‘color de rosa’; es de color rojo, de libertad, sacrificio, riesgo constante y muerte, si fuera necesario. Así fue la vida de ‘Alejandro’ César hijo. Fue una vida de color rojo, aunque en muchas oportunidades nos pareció, gracias a su gran alegría juvenil, que él la asumía como si fuera una vida ‘color de rosa’.

Nos dio y nos ha legado una gran lección: la vida, por muy roja y revolucionaria que sea, hay que vivirla como si fuera una vida ‘color de rosa’, pues es la única forma de preservar la alegría de vivir, la plenitud de vivir, lo más preciado que podemos poseer los hombres. ‘Alejandro’ nos enseñó que el hombre verdadero necesita vivir alegremente su vida, pero debe estar dispuesto a ofrendarla por una causa noble, que lo trasciende, que es de todos, que espara hacer patria latinoamericana. Nos demostró con su ejemplo, su sacrificio, que por eso valía la pena vivir y vale la pena morir.

Nuestra deuda con el ‘chavalo’, con el ‘cipote’, no tiene precio… La luna llora a ‘Alejandro’ César hijo; el sol del nuevo amanecer de nuestra pequeña patria El Salvador se nutre de su ejemplo, para brillar con más intensidad…”.

Cortesía del Diario CIUDAD CCS


30/10/2017