Gobierno Bolivariano
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INPSASEL conmemoró el Día Mundial
de la Salud y Seguridad en el marco del Plan Nacional de Formación de la clase Trabajadora


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Dentro del marco del Plan Nacional de Formación de las Trabajadores y los Trabajadores, se realizó un conversatorio en las instalaciones del teatro Instituto Nacional de Capacitación y Recreación de los Trabajadores (Incret), cuya sede está situada en el Paraíso, Caracas, en el que participó el presidente del Instituto Nacional de Prevención, Salud y Seguridad Laborales (Inpsasel), Néstor Ovalles, Lailën Batista, directora general de Inpsasel y el presidente del Incret, Reinaldo Morales, entre otros servidores públicos.

La ocasión fue propicia para precisar por qué se conmemora en esta fecha el día mundial de la salud y la seguridad en el trabajo. En ese sentido vale destacar que desde el 2003 la Organización de Internacional del Trabajo (OIT), celebra el día mundial de la Salud y la Seguridad en el Trabajo, fecha que tiene sus antecedentes históricos envueltos en las contradicciones del capitalismo salvaje, toda vez que este depredador sistema de la clase obrera toma como referencia a quienes han muerto por falta por una parte de una cultura en materia de la salud  y la seguridad en el trabajo que le ha sido negada al proletarios, y de otro lado, porque el patrón o la patrona como explotador de la clase obrera se han colocado al margen en lo que respecta al tema de  la protección integral de las trabajadora y los trabajadores.

El 28 de abril el mundo recuerda a los millones de trabajadoras y trabajadores que han fallecido a causa de las condiciones de riesgo presentes en la faena laboral. Esta efeméride surgió, pues, para conmemorar a los 28 trabajadores que en 1987 perdieron la vida durante un accidente laboral ocurrido en una construcción que se realizaba en la localidad de Bridgeport, Connecticut, costa este de Estados Unidos.

El movimiento sindical canadiense  que denominó la fecha como “Day of Mourning” o día de luto, impulsó la propuesta de recordar cada 28 de abril a las víctimas de los accidentes de trabajo mortales en todo el planeta. En junio de 2003 la Conferencia de la Organización Internacional del Trabajo, en la Asamblea General de las Naciones Unidas, proclamó así el Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo.

A partir de allí cada año diversas organizaciones, instituciones y movimientos laborales a escala internacional se movilizan para generar conciencia sobre la importancia de la salud laboral y la cultura preventiva en los procesos de trabajo en la reducción de las causas de los accidentes de trabajo y las enfermedades ocupacionales.

En 2009 la Organización de Naciones Unidas definió la salud laboral como un derecho humano fundamental. En el Artículo 3 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos –aprobada el 10 de diciembre de 1948- se establece lo siguiente: “Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona”. A propósito de la Declaración se han derivado a lo largo del tiempo en leyes, normativas, tratados y principios que buscan proteger a las personas en todos los ámbitos, especialmente, en el laboral a través de la ratificación de los derechos en materia de seguridad y salud en el trabajo.

Desde hace varios años, organizaciones y colectivos de Delegados y Delegadas de Prevención, trabajadores y diversos movimientos laborales en Venezuela han propuesto que el 18 de agosto sea fijado en nuestro país como el Día Nacional de la Seguridad y Salud en el Trabajo para conmemorar así la memoria de los 9 obreros que murieron en 2003 en Provegran –procesadora cárnica-, en Las Tejerías, estado Aragua, tras caer en un depósito e inhalar gases tóxicos.

Luego, desde el año 1999 el Gobierno Bolivariano ha impulsado la creación de instituciones y políticas dirigidas a fortalecer la salud ocupacional en beneficio de la clase trabajadora venezolana. Al respecto, uno de los logros más importantes y significativos es el Inpsasel -ente adscrito al Ministerio del Poder Popular para el Trabajo y Seguridad Social y creado en agosto de 2002 por el Comandante Supremo Hugo Rafael Chávez Frías- el cual acompaña a la clase trabajadora en el diseño de planes y políticas que promuevan condiciones dignas, seguras y saludables.

Estas acciones que sitúan a la clase trabajadora como seres humanos, en contravención a la criminal explotación del capitalismo salvaje que considera a nuestras mujeres y a  nuestros hombres como bestias de carga, cambió radicalmente con la nueva Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999) que consideró al proteger el trabajo como uno de los fines esenciales del Estado dándole un impulso absolutamente humanizado a la materia laboral enmarcada en el proceso social del trabajo, en el que la clase trabadora encuentra una suerte de rencuentro con ella misma toda vez que recupera su propia individualidad en aras del bienestar colectivo .

Durante su intervención Ovalles hizo alusión al golpe de Estado que se está gestando contra la República Bolivariana, en ese sentido subrayó que “hay un golpe en marcha”.

De otro lado resaltó la importancia del estudio y sobre todo de la historia para alcanzar una mayor conciencia sobre todo este andamiaje golpista que amenaza la vida de las venezolanas y los venezolanos. De ahí que debemos insertarnos en una “pedagogía socialista”, para contrarrestar los efectos perniciosos, contrarrevolucionarios de la derecha fascista y del poder mediático. “Es impensable suponer a la derecha fascista en un gobierno”, el caos sería total.

A juicio de Batista estos espacios refiriéndose al Plan Nacional de Formación de la Clase Trabajadora, sirven para tomar conciencia dado que la Patria de Bolívar, Zamorana y Chavista está reclamando comprometidos con el proceso, Socialista Bolivariano.

(Alberto Vargas)


04/05/2017