Gobierno Bolivariano
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La Guerra Cibernética
está en la agenda golpista


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La derecha fascista apátrida está utilizando un nuevo instrumento de desestabilización y de “golpe de Estado suave”, en la guerra asimétrica: la cibernética. La derecha en conchupancia con el imperio estadounidense ha ideado toda una guerra no convencional contra el Proceso Socialista Bolivariano que se ventila en Venezuela. Primero atacaron al Eterno Comandante Hugo Chávez Frías, y ahora al presidente obrero Nicolás Maduro Moro. Esa delincuencia organizada ha apelado a las más disímiles armas. Con ese objetivo estratégico, los enemigos del Proceso Bolivariano, han venido instrumentando diversos mecanismos tácticos con el fin de crear el caldo de cultivo que haga propicio el debilitamiento gubernamental para luego provocar la debacle del Estado Venezolano.

A Chávez, lo agredieron con el golpe de Estado de abril de 2002, el paro petrolero-empresarial de 2002-2003, la insurrección guarimbérica, el empleo del paramilitarismo mercenario, la desestabilización institucional, la guerra económica, psicológica y mediática planificada por los diferentes medios de comunicación social, el aislamiento internacional y el cerco financiero; y al no poder concretar tal objetivo, a pesar de la articulación de todos esos dispositivos, la coyunda que lo adversó liderada por el imperialismo estadounidense, la derecha internacional, la burguesía parasitaria local y los viudos apátridas de la jerarquía eclesiástica, la élite cultural y los políticos opositores de la cuarta república, optaron entonces por la vía extrema de asesinarlo físicamente.

Para el imperialismo la reconquista del poder en Venezuela está planteada en términos guerreristas, de una guerra no convencional, la que tienen definida como guerra irregular, que pasa por el uso y combinación de diversas formas de lucha, legales e ilegales y que ya han experimentado en distintas latitudes, aplicando los manuales contentivos de los métodos de desestabilización de los gobiernos que no le son afectos a sus intereses, pero que, eufemísticamente, denominan como "métodos para la instauración de la democracia", por supuesto, la "democracia" que cuadre con sus propósitos de dominación y de expansión hegemónica.

Hoy es perceptible como han profundizado sus acciones criminales, en lo económico, con el desabastecimiento y acaparamiento de productos básicos, el contrabando de extracción, la especulación desmedida por parte de la burguesía comercial, la instrumentación del mercado negro del dólar a través de la combinación Miami-dólartoday-Cúcuta, el estímulo al bachaqueo, etcétera, medidas todas, destinadas a sembrar caos, incertidumbre y angustia en la población en aras de producir el malestar social al que aspiran para apuntalar una turbulencia política que haga posible el derrocamiento del Gobierno Revolucionario.

Junto con toda esta combinación envolvente, el plano internacional también ha estado muy activo con el traidor Almagro desde la OEA pugnando por la aplicación de la Carta Democrática, el Decreto-Orden Ejecutiva ratificado por Obama declarando a Venezuela como una amenaza a la seguridad exterior de Estados Unidos, el pretendido aislamiento en Mercosur, la Cuarta Flota estadounidense activada y el evidente cerco adicional, de más de veinte bases militares yanquis circundando con intimidante presencia a nuestro país. Sólo en Colombia los yanquis han colocado siete bases militares.

Hay que resaltar las notorias maniobras imperiales emprendidas para derrumbar los precios petroleros, en el mercado internacional, destinadas, entre otras motivaciones, a llevar al mínimo los ingresos de divisas al país, buscando con ello limitar la capacidad importadora tanto de insumos industriales y de servicios, de alimentos y medicinas necesarios para la vida cotidiana de los venezolanos y venezolanas, así como comprometer la capacidad del país a honrar sus compromisos financieros internacionales a fin de que se declare un default, que implicaría, ni más ni menos, el embargo de los bienes nacionales en el exterior.

Estamos frente a una férrea tenaza de medidas concebidas acompasadamente de manera sistemática para cercar al país, debilitar al Gobierno y resquebrajar la capacidad de resistencia del pueblo, todo ello, dentro del fin estratégico de truncar y derrocar la Revolución Bolivariana. Es la guerra irregular que vienen desarrollando sin ningún tipo de miramientos; allí está, por ejemplo, la espiral inflacionaria que tenemos en puerta, que la están desatando, sin tomar en cuenta, en lo más mínimo, las terribles consecuencias que le acarrearía al pueblo.

Con esta guerra irregular no hay necesidad de usar armas de fuego ni municiones ni ejércitos, ahora la amenaza es más sofisticada, allí está la guerra cibernética, que infiltra los sistemas tecnológicos apuntando a someter gobiernos, quebrar economías y desquiciar grupos sociales. Esta conducta criminal y guerrerista evidencia como opera el fascismo que puede ser calificado como una genuina delincuencia organizada.

En este contexto referencial, están los ataques cibernéticos, desde el exterior, que pretendían, según explicó el ingeniero Manuel Fernández, presidente de la CANTV , afectar el servicio ABA de navegación de internet de millones de usuarios y usuarias, efecto logrado por algunos instantes, pues inmediatamente fue recuperado por los técnicos de la corporación estatal; luego, está el ataque empresarial del sistema del consorcio Credicard de Venezuela que tuvo como consecuencia la caída del sistema en los puntos de venta en la plataforma de intercambio comercial de 20 entidades bancarias tanto públicas como privadas, en todo el territorio nacional; hecho este, en el que estuvieron involucrados, presuntamente, funcionarios de Credicard e integrantes de la Mesa de Unidad Democrática. Hay algunos apresados por el SEBIN.

Se trató de una acción de saboteo que se anota en los planes opositores de generar colapso y acrecentar el malestar social con el que aspiran coronar sus planes regresionistas a los escenarios de la IV-R.

La contención del fascismo y de los apátrida ha sido contenida por la acción inmediata del Gobierno que preside Maduro, sin embargo, la guerra asimétrica dirigida por estos criminales de la derecha no va a cesar por lo que debemos estar atentos a cualquier arremetida de estos infelices vende-patria, traidores del ideal Bolivariano.

(Alberto Vargas)


09/12/2016