Demolición de cavas causa molestias a los trabajadores

Ordenan a Central Madeirense a cumplir la Lopcymat

Trabajador en máquina compactadora no tiene suficiente luz artificial

Cajeras no cuentan con sillas ergonómicas

Inspector en Seguridad y Salud en el Trabajo, Enio Mogollón

El Instituto Nacional de Prevención, Salud y Seguridad Laborales (Inpsasel), a través de la Diresat Capital y estado Vargas, realizó una inspección a la sucursal del supermercado Central Madeirense, del Centro Comercial Los Molinos, luego que trabajadores y trabajadoras denunciaran condiciones que atentan contra su seguridad y salud.

La actividad estuvo a cargo del Inspector en Seguridad y Salud en el Trabajo, Enio Mogollón, quien recorrió, inicialmente, el área de cavas y almacenes de alimentos donde se realizan remodelaciones. Dichas obras, según denunciaron los trabajadores, emanan polvo y hedores que causan molestias y problemas respiratorios al personal.

Se observó que las puertas de las cavas carecen de dispositivos que permitan abrirlas por dentro lo cual, según indicó, pueden provocar que algún trabajador quede atrapado. Sobre este aspecto, se ordenó la colocación de la perilla o mecanismo correspondiente que anule dicho riesgo a los trabajadores.

Pedro Briceño, Delegado de Prevención en esa empresa y quien labora en el área de mantenimiento, expresó: “Los trabajadores tuvimos dificultades cuando comenzaron a demoler las cavas porque de allí se expelían olores horrorosos. Hubo también mucho polvo con el cual la mayoría de los trabajadores fuimos afectados, especialmente, aquellos que están en las áreas de charcutería, carnicería, pescadería y frutería”.

“En ese momento no recibimos atención médica aunque la empresa prometió una ambulancia que, sin embargo, todavía estamos esperando. Hay que decir que cuando estaban tumbando las paredes un trabajador se vio tan afectado que el médico le mandó cinco días de reposo”, explicó.

El trabajador señaló que a partir del trabajo desarrollado por los Delegados de Prevención se han alcanzado varios logros tales como equipos para el personal como mallas, pecheras, mascarillas, lentes y botas de seguridad. “Ahora estamos exigiendo los extractores de aire en los depósitos porque inclusive se presentó el caso de un trabajador que se enfermó de los pulmones”, dijo.

Posteriormente, la inspección se trasladó a almacenes y pasillos adjuntos a las cavas donde se hicieron algunas observaciones: una polea mecánica que sirve para transportar alimentos a pisos superiores, y que funciona con electricidad, no está empotrado adecuadamente, en violación del artículo 59 de la Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo (Lopcymat).

Al respecto, se ordenó colocar un dispositivo de seguridad en dicho mecanismo, en un plazo de cinco días.

Se constató, de igual manera, que en el área de carga y descarga funciona una máquina empaquetadora de cartones en donde el trabajador no cuenta con suficiente iluminación artificial.

Finalmente, se observó que las cajeras no cuentan con sillas ni mobiliario ergonómico: “Se le solicitó a la empresa una evaluación para determinar qué tipos de sillas ergonómicas van a instalar porque las actuales les está agravando lesiones músculo-esqueléticos”.

Pedro Briceño, Delegado de Prevención

Remodelaciones en cavas generan polvo y hedores

Se ordenó empotramiento a polea mecánica

Puertas de cavas carecen de dispositivos para abrirlas por dentro

24/09/2008

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