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Impulsan la capacitación de los Delegados de Prevención para prevenir accidentes de trabajo

La salud y vida en el trabajo: un derecho fundamental

“Hay que sembrar y desarrollar la cultura
de prevención no sólo en la clase trabajadora
sino en los pueblos latinoamericanos”


Prensa Inpsasel (28.04.09). Cada año, a nivel internacional, dos millones de trabajadores y trabajadoras pierden la vida en accidentes de trabajo. Según estudios publicados por la OIT, otro millón doscientos mil sufren mutilaciones y lesiones graves, estadísticas que advierten sobre la magnitud de una problemática que convoca mayor participación y organización de los sectores patronales, obreros y gubernamentales.

De igual manera, al año ocurren más de 270 millones de accidentes de trabajo en todo el mundo, según la OIT. Asimismo, 160 millones de casos nuevos de enfermedades ocupacionales se producen a causa de malas condiciones de trabajo y falta de medidas preventivas.

Todo 28 de Abril se celebra el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, iniciativa de la Confederación Sindical Internacional que rinde homenaje a veintiocho trabajadores que murieron en una construcción en Bridgeport, Estados Unidos. La ocasión ha sido propicia para que organizaciones laborales, así como movimientos obreros y sindicales, especialistas en salud ocupacional, entre otros, lleven a la palestra pública los problemas que afectan al trabajador; y, en consecuencia, sean presentadas propuestas para garantizar la vida, dignidad y salud en el centro de trabajo.

El tema presentado para el análisis y debate público este 2009 ha sido la salud y vida en el trabajo: un derecho humano fundamental.

La Organización de Naciones Unidas define los derechos humanos como aquellos que son inherentes a toda persona sin distinción alguna de nacionalidad, lugar de residencia, sexo, color de piel, lengua o cualquier condición. “Todos tenemos los mismos derechos humanos, sin discriminación alguna. Estos derechos son interrelacionados, interdependientes e indivisibles”, reza la Declaración Universal de los Derechos Humanos aprobada el 10 de diciembre de 1948.

De igual manera, en el Artículo 3 se establece lo siguiente: “Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona”. Este y demás articulado de dicha Declaración han derivado a lo largo del tiempo en leyes, normativas, tratados y principios que buscan proteger a las personas en todos los ámbitos, incluyendo, por supuesto, el laboral a través de la seguridad y salud.

Un ejemplo a destacar lo representa la Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo (Lopcymat), instrumento aprobado en el año 1986 y reformada en julio de 2005 en el seno de la Asamblea Nacional, gracias al esfuerzo mancomunado de sectores gremiales, organizaciones regionales de salud, frentes de trabajadores, especialistas y diputados de la AN que venían luchando para mejorar las condiciones y medio ambiente de trabajo de los trabajadores.

El objetivo estratégico de la Lopcymat, en manos de los trabajadores y trabajadoras y Delegados y Delegadas de Prevención, es consagrar la defensa de la vida y la salud de la clase trabajadora a través de 136 artículos e impulso del Instituto Nacional de Prevención, Salud y Seguridad Laborales (Inpsasel) como ente gestor de las políticas públicas sobre esta materia.

Desde entonces, la Lopcymat se ha convertido en una herramienta de lucha diaria de la clase trabajadora y, en particular, de los Delegados y Delegadas de Prevención.

No más muertes ni enfermedades

Enrique Montenegro Yánez, especialista en salud ocupacional egresado de la Universidad Central de Venezuela y ex director general del Inpsasel, afirma que desde el año 1999 el Estado venezolano le ha brindado un espaldarazo a la salud ocupacional. “La seguridad y salud de los trabajadores y trabajadoras ha sido asumida por el Estado como una prioridad”, apunta.

Señala que los empleadores y empleadoras en el país han comenzado a comprender que los gastos en seguridad y salud en el trabajo son, en realidad, una inversión que realizan. “El 28 de Abril es una fecha para invitar a la población en general a movilizarse en relación al tema de la seguridad y salud en el trabajo. Asimismo, debe ser motivo para promover la defensa de la vida y salud en el trabajo. No más muertes ni enfermedades ocupacionales, debería ser el eslogan para esta ocasión”.

Para garantizar la vida y la salud como derechos humanos fundamentales –explica el especialista- se debe realizar un mayor trabajo de promoción de la cultura de prevención. “Hay que sembrar y desarrollar la cultura de prevención no sólo en la clase trabajadora sino en los pueblos latinoamericanos”, indica.

“Ya los trabajadores y trabajadoras, al respecto, vienen asumiendo un rol protagónico y participativo en la promoción de la prevención de accidentes de trabajo y enfermedades ocupacionales. Sin embargo, cada vez hay que hacer mayor uso de la Lopcymat; y los trabajadores participar más en el proceso de formación, capacitación y organización de nuevos Delegados y Delegadas de Prevención que supervisen las condiciones y medio ambiente de trabajo”, agrega.


La Lopcymat con calor de pueblo

Por su parte, el diputado José Mora “Siguaraya” (Psuv Lara), miembro de la Comisión  Permanente de Desarrollo Social de la Asamblea Nacional, compartió la lucha por los derechos de los trabajadores en materia de seguridad y salud en el trabajo junto a pioneros tales como Pedro Pascual Abarca, Pedro Ortega Díaz, entre otros.

“Nuestro compromiso, en ese entonces y ahora, era defender la vida y la salud en el trabajo. Cada vez que un trabajador sufría un accidente laboral reafirmábamos nuestra posición de luchar por los derechos de los trabajadores quienes durante mucho tiempo fueron atropellados y estigmatizados por el patrono”, señala.

“La reforma de la Lopcymat fue impulsada no sólo por los trabajadores sino también por los estudiantes, amas de casa, y la dirigencia sindical combativa y honesta. Es por ello que esta ley tiene calor de pueblo. Nace en un momento histórico y pasó a ser una de las leyes más avanzadas de Latinoamérica. Se trata de nuestra segunda Constitución porque defiende la vida y la salud de los trabajadores. La Lopcymat debe sembrarse en el seno de los trabajadores para ir construyendo el socialismo”.

“La seguridad y salud en el trabajo son derechos fundamentales”, recalcó.


El capitalismo y los accidentes de trabajo

De igual manera, se consultó la opinión del director de Epidemiología e Investigación del Inpsasel, Jorge Castillo, quien afirma que la seguridad y salud de los trabajadores y trabajadoras son imprescindibles para garantizar la productividad y generación de riqueza en los países. “El capitalismo ha pretendido supeditar el desarrollo económico por encima del ser humano, cuando, en realidad, debe ser al contrario. Por lo tanto, el derecho a la vida y salud en el trabajo son fundamentales, al igual que las condiciones y medio ambiente de trabajo que garanticen bienestar físico y mental”.

- Desde su punto de vista, ¿por qué es importante promover y consolidar la cultura de la prevención en los centros de trabajo?

- Venezuela está dentro de un proceso fundamentalmente humanista y, resulta evidente, que la promoción de la cultura de la prevención tiene que ser parte integral del proceso de desarrollo. Es decir, no se puede concebir la prosperidad económica de un país si los trabajadores están perdiendo la vida o quedando discapacitados.

Explica el director de Epidemiología e Investigación que en Venezuela los accidentes de trabajo comenzaron a registrarse oficialmente a partir del año 1945: Se pasó de ocho mil casos anualmente, luego a treinta y cuatro mil y posteriormente a cincuenta y siete mil en los recientes años.

“Ha aumentado la contabilización de los accidentes, estamos sincerando el registro en función de generar las políticas para la prevención. Al respecto, ha habido un avance importante, inicialmente, con la aprobación de la Constitución bolivariana, luego con la reforma de la Lopcymat y después con el impulso del Inpsasel, y recientemente con la elaboración de las Normas Técnicas”, indica.

“Los accidentes de trabajo y enfermedades ocupacionales eran ocultados por el capitalismo”, apunta.

- ¿Qué aporte a la seguridad y salud en el trabajo puede generar la formación y capacitación de los Delegados y Delegadas de Prevención?

- El tema educativo va estrechamente ligado a la gestión de los Delegados de Prevención. Estos deben contar con herramientas para transformar sus centros de trabajo a favor de sus compañeros trabajadores. Los Delegados de Prevención necesitan formación en las áreas técnica y política, y en lo ético y moral. Su responsabilidad es muy grande: salvaguardar la vida, integridad física y bienestar de sus compañeros trabajadores.

Conocimientos y prevención

¿Cómo atacar una problemática que a nivel internacional y nacional enluta familias, mutila y causa enfermedades ocupacionales en los trabajadores y trabajadoras?, es una pregunta que no escapa de ser pertinente.

José Mora La seguridad y salud en el trabajo son derechos fundamentales, asegura el diputado José Mora
Enrique Montenegro YánezHay que promover la cultura de prevención, afirma Enrique Montenegro Yánez, especialista en salud ocupacional

La respuesta o solución podría apuntar directamente hacia la prevención que conlleva, a su vez, trabajo de organización y formación, en este caso, de los trabajadores, las trabajadoras y los Delegados y Delegadas de Prevención

Uno de los principales roles de los Delegados y Delegadas de Prevención –según se señala en el Artículo 42 de la Lopcymat- es coordinar acciones de defensa, promoción, control y vigilancia de la seguridad y salud en el trabajo. Por su parte, en el Artículo 43 se indica que una facultad del Delegado de Prevención es demandar medidas para mejorar los niveles de protección de la seguridad y salud de los trabajadores.

En ese marco del empoderamiento del conocimiento, el Inpsasel ha venido impulsando la formación y capacitación de los Delegados y Delegadas de Prevención a través de la Escuela de Formación Integral “Pedro Pascual Abarca”; asimismo, con la elaboración de Normas Técnicas de Prevención las cuales establecen procedimientos a seguir en aspectos y áreas que no desarrolla la Lopcymat.

No cabe duda que para garantizar el cumplimiento de un derecho fundamental, como en el caso de la vida y salud en el trabajo, se debe propiciar la generación de políticas para difundir conocimientos y capacitar a los trabajadores y trabajadoras, y Delegados y Delegadas de Prevención.

El mejor homenaje para los trabajadores y trabajadores venezolanos que han fallecido en sus centros de trabajo –afirma el diputado Mora- es impulsar la organización y formación de los Delegados y Delegadas de Prevención, y fortalecer los frentes de trabajadores. “Esta es la mejor bandera que se puede izar cada 28 de Abril”, señala

Accidentes de trabajo en la historia
Central nuclear en Chernobil despues del incendio. 1986Central nuclear en Chernobil despues del incendio. 1986

Chernobil: Está considerado, además del accidente nuclear más grave de la historia, uno de los casos más trágicos sobre accidentes de trabajo. El 26 de abril de 1986 en Ucrania, antigua Unión Soviética, el estallido de un reactor nuclear mató a trescientos trabajadores. Durante las labores de rescate fallecieron treinta y un bomberos. Muchos trabajadores y pobladores de la región siguen padeciendo las consecuencias de las quemaduras y exposición a la radiación.

En BhopalEn Bhopal fallecieron centenares de personas
y trabajadores y trabajadoras

 

Bhopal, catástrofe química: El 2 de diciembre de 1984 en Bhopal, La India, estalló el depósito de una planta de pesticida. Hubo más de dos mil quinientos muertos y, aproximadamente, doscientas cincuenta mil hombres, mujeres y niños –en su mayoría trabajadores y trabajadoras- resultaron heridos y envenenados. Las investigaciones arrojaron que fallas en la seguridad industrial durante la manipulación de substancias peligrosas fue la causa.

Tacoa enlutó a Venezuela: El 19 de diciembre de 1982 la planta número ocho de la generadora eléctrica de Tacoa, en el hoy estado Vargas, estalló en llamas. También fallecieron bomberos, nueve periodistas y reporteros gráficos durante en el cumplimiento de su trabajo. Algunos cadáveres, inclusive, no lograron ser identificados.

Tacoa Complejo de Generación Eléctrica de Tacoa

Conmemoran tragedia de “La Huesera”

Un día nacional para la seguridad
y salud en el trabajo

Tacoa Depósito de desechos orgánicos en Provegran.

 

El 18 de agosto del año 2003 nueve trabajadores murieron por la inhalación de gases tóxicos en la procesadora de desechos orgánicos Provegran (también conocida como “La Huesera”), ubicada en Tejerías, estado Aragua.

En esa ocasión, el supervisor de la empresa, al dañarse la bomba de uno de los depósitos subterráneos, envió a un trabajador a retirar manualmente con un recipiente los desechos líquidos. Murió de forma instantánea una vez que entró en contacto con los gases tóxicos producidos por la materia prima.

Al percatarse que no subía, varios compañeros descendieron al depósito para intentar rescatarlo pero también fueron alcanzados por la muerte.

La investigación determinó que fueron varias las causas del accidente laboral: ausencia de equipos de protección personal y del Programa de Seguridad y Salud en el Trabajo; e incumplimiento, por parte de la empresa, de las normativas establecidas en la Lopcymat, entre otras.

Conmemorar esta tragedia que enlutó al pueblo de Venezuela con un Día Nacional de la Seguridad y Salud en el Trabajo (18 de agosto) ha sido una propuesta que ha nacido en las bases de los trabajadores y Delegados de Prevención.

“Esos trabajadores fallecieron en las peores condiciones. Allí fueron violadas todas las normativas de seguridad y salud en el trabajo. Estoy de acuerdo en asignar un día para recordar a esos compañeros trabajadores”, afirma el especialista en salud ocupacional, Enrique Montenegro Yánez.

Al respecto, el diputado José Mora indica: “Muchos trabajadores han perdido la vida y cualquier fecha que se escoja debe ser para luchar, conmemorar y participar. Sin duda, todo 18 de agosto debemos llamar a la reflexión por los trabajadores venezolanos que mueren en circunstancias atroces”.

Por su parte, el director de Epidemiología e Investigación del Inpsasel, Jorge Castillo, afirma que se justica plenamente conmemorar dicha fecha: “Ese 18 de agosto esos nueve trabajadores fueron a trabajar porque debían llevar el pan a su casa. Y fallecieron porque no contaban con un programa de seguridad y salud, ni condiciones adecuadas para trabajar”.

(Richard Becerra)


28/04/2009

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