LA DELEGADA Y EL DELEGADO DE PREVENCIÓN

La seguridad, salud y ambiente exento de contaminación en el área de trabajo ha sido una de las más grandes luchas y conquistas en revolución de las trabajadoras y los trabajadores. Con la promulgación y entrada en vigencia de la Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo (LOPCYMAT), publicada, en fecha 26 de julio de 2005, la clase trabajadora estableció que sus puestos de trabajos estuvieran dotados de las normas de seguridad e higiene laboral que le permite realizar la faena para la cual han sido contratados con la mayor seguridad, como su protección física e integral, psíquica, cónsonas con la condición para la vida de la especie humana.

Así, la LOPCYMAT promueve la implementación del Régimen de Seguridad y Salud en el Trabajo, en el marco del Sistema de Seguridad Social, que abarca la promoción de la salud de la clase trabajadora, la prevención de enfermedades profesionales y accidentes laborales, la atención y rehabilitación y reinserción de las trabajadoras y trabajadores, al tiempo que contempla las prestaciones dinerarias que correspondan por los daños que ocasiones enfermedades ocupacionales y accidentes de trabajo.

El Estado para garantizar el cumplimiento de la LOPCYMAT en aras de procurar la salud y el bienestar de la trabajadora y trabajador tanto en las empresas públicas como privadas, creó el Instituto de Prevención, Salud y Seguridad Laborales (INPSASEL), como institución responsable del diseño y ejecución de las políticas nacionales en materia de prevención, salud y seguridad laborales, además incluye la inspección y vigilancia de los lugares de trabajo con el propósito de verificar las condiciones de trabajo y salud de la clase trabajadora.

INPSASEL tiene el compromiso, por mandato de la Ley, de vigilar el cumplimiento de las condiciones de seguridad, salud y bienestar para promover un ambiente de trabajo adecuado y propicio para el ejercicio pleno de las facultades físicas y mentales de la clase trabajadora, mediante la promoción del trabajo seguro y saludable, y la prevención de accidentes de trabajo y enfermedades ocupacionales.

Para cumplir con estos objetivos la LOPCYMAT prevé la figura de las Delegadas y los Delegados de Prevención, como responsables de velar por que el patrono proporcione a sus trabajadores óptimas condiciones y ambientes de trabajo, estableciendo un enlace entre INPSASEL y las empresas. Las o los delegados, se eligen democráticamente del seno de la clase trabajadora, y gozan de fuero durante los dos años que duran en estas funciones de vigilancia. Vale precisar, el término salud es definido por la Organización Mundial de la Salud como “el completo bienestar físico, mental y social”.

La salud laboral construye un medio ambiente de trabajo adecuado, con condiciones de trabajo justas, donde las trabajadoras y trabajadores puedan desarrollar la actividad laboral con dignidad y donde sea posible también su participación para la mejora de las condiciones de salud y seguridad.

El artículo 94 de la LOPCYMAT establece que el riesgo laboral es la “posibilidad de que un trabajador sufra un determinado daño derivado del trabajo. La calificación de su gravedad dependerá de la probabilidad de que se produzca el daño y de la severidad del mismo”.

Los riesgos para la salud de los trabajadores no son algo natural, sino que normalmente son consecuencia de unas condiciones de trabajo inadecuadas. Las condiciones de trabajo son cualquier característica del mismo que pueda tener una influencia significativa en la generación de riesgos para la seguridad y la salud del trabajador. Estas condiciones de trabajo son el producto de unas determinadas formas de organización empresarial, relaciones laborales y opciones socioeconómicas.

Así pues, se establecen las delegadas y delegados de prevención que son los representantes de la clase trabajadora, con atribuciones específicas en materia de Seguridad y Salud en el Trabajo, quienes serán sus representantes en el Comité de Seguridad y Salud Laboral de acuerdo con el artículo 41 de la LOPCYMAT, es decir, la delegada y delegado de prevención persigue como fin la representación de los trabajadores para la defensa de intereses colectivos, hecho materializado, en el ejercicio de la atribución de constituir conjuntamente con los representantes del empleador, el Comité de Seguridad y Salud Laboral.

Entre las funciones del delegado de prevención, se destaca el tener acceso, a la información y documentación relativa a las condiciones de trabajo que sean necesarias para el ejercicio de sus funciones, solicitar información al empleador o empleadora sobre los daños ocurridos en la salud de los trabajadores y trabajadoras.

En suma, con la entrada de la LOPCYMAT se profundizó en el avance hacía la construcción de la cultura de la prevención de riesgos y procesos peligrosos en los centros de trabajo, para defender la vida y la salud de las trabajadoras y trabajadores.

Aunque es casi imposible disminuir o erradicar los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales, si no se actúa de manera coordinada y sistemática, esto es, colocando el acento en la prevención y anticipación de los hechos violentos, que eventualmente dañen o lesionen la vida de la clase trabajadora, o impactar negativamente al medio ambiente, sino unimos esfuerzo tanto la clase trabajadora como los empleadores, en el alcance de metas que contribuyan a minimizar los accidentes de trabajo y las enfermedades ocupacionales.

Debemos impulsar la construcción y coordinación de los componentes básicos de la gestión de riesgos y procesos peligrosos, a saber: Delegadas y Delegados de Prevención, Comités de Seguridad y Salud Laboral, Servicios y Programas de Seguridad y Salud en el Trabajo.

Asimismo, ninguno de estos procesos que se enmarcan también en el proceso social del trabajo, podrán llevarse efectivamente sin la participación consciente, activa y protagónica de las trabajadoras y trabajadores, verdaderos sujetos históricos de transformación de las condiciones de trabajo. De ahí la importancia de todas las patronas y patrones responsables y conscientes de su responsabilidad social, a las instituciones y empresas del Estado, y de manera muy significativa a la clase trabajadora, a desarrollar políticas y planes de prevención que puedan potenciarse, sin dejar a un lado el señalamiento de las deficiencias y obstáculos que pudieran presentarse para mejorar las condiciones de seguridad, salud y ambiente en el trabajo.

 

Prensa INPSASEL

Alberto Vargas

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