INPSASEL al frente de la “Coyuntura Política Actual”

El auditorio Arnoldo Gabaldón del Ministerio del Poder Popular para la Salud sirvió de escenario en el marco de “Ciclo de Conversatorio y Foros con las Trabajadoras y Trabajadores” del Ministerio del Poder Popular para el Proceso Social del Trabajo y sus entes adscritos. En esta oportunidad el Instituto Nacional de Prevención, Salud y Seguridad Laborales (INPSASEL), fungió como anfitrión cuyos ponentes fueron el G/B (Ej.) Roberto González, a quien le correspondió el tema la “Guerra del Pueblo Invencible”, y al presidente de INPSASEL, Geovanni Peña, con una ponencia intitulada “Venezuela: Objetivo Imperial”, ante la nutrida concurrencia de la clase trabajadora que en varios ocasiones ovacionaron a los expositores.

Vale acotar que ambos expositores durante su disertación a propósito de la coyuntura política actual y dada la amenaza intervencionista al territorio venezolano por parte del imperialismo norteamericano, que una de sus apetencia para hacerse de la República Bolivariana se deben a la enorme fortaleza que posee Venezuela al ser en el mundo el país con mayor reservorio de recursos naturales, muchos de ellos considerado de importancia estratégica que también aspiran controlar las grandes potencias económicas, industriales y militares, en cuyo territorios estos recursos del pueblo venezolano escasean al punto de convertirse en problemas de “seguridad nacional”, con todas las delicadas implicaciones que ello comporta.

Peña indicó que estas acciones imperialistas han alcanzado un rango internacional y no ha dejado de expresarse ataques muy violentos como los ocurridos en los casos de Irak, Libia, Siria y ahora Venezuela, a lo que se unen las presiones contra Irán, segundo mayor productor de petróleo de la OPEP.

El objetivo final de tanta criminalidad no es otro que el petróleo y las vías de acceso a sus fuentes –como lo reveló el general González—y vías de suministro lo que hace surgir de inmediato, el conflicto geopolítico y militar que amenazan con ir mucho más allá de su ámbito local para contertirse en regional, incluso en una conflagración mundial que podría poner en riesgo la existencia humana sobre el planeta, si se toma en cuenta la descomunal capacidad letal y de destrucción que representa el masivo arsenal de armas nucleares existentes en las grandes potencias imperialistas.

Venezuela, señaló Peña, fue bendecida por Dios al darle gigantes reservorio de aguas, energía, biodiversidad, recursos forestales, tierras para la producción de todos los alimentos que requiera, no solo nuestra región, sino el mundo entero, todas las fuentes primarias de energía y, lo más importante de todo, gente que ha demostrado a lo largo de la historia de la venezolanidad cuán grande es nuestro pueblo cuando se coloca al frente de los grandes retos.

Se trata de una confrontación entre dos modelos de desarrollo, uno basado en la planificación y uso sustentable de los recursos naturales orientado a atender las necesidades de la mayoría de los actores sociales, y el otro, basado en la explotación y expropiación violenta y militarizada de estos recursos y de las fuerzas sociales y los pueblos que los detentan.

La voracidad estadounidense en alianza con los gobierno satélites latinoamericanos (las lacras del cartel de Lima), al igual que otros gobiernos imperialista (concentrados en la Unión Europea y en la OTAN, en alianza con EEUU) así como la derecha fascista apátrida venezolana, no van a cesar en los ataques contra Venezuela, su pretensión es demasiada ambiciosa, amén de lo criminal, que incluye el asesinato en masa (ahí está el ejemplo de Hiroshima y Nagasaki o los más recientes Libia y Siria, entre otros pueblos masacrados impunemente) lucha que se inserta entre dos sistemas contrapuesto: capitalismo versus socialismo. Y justamente el proceso socialista que se ventila en Venezuela choca directamente con los intereses imperialistas. Aunque la ambición de EEUU no se centra allí, su objetivo (y no nos engañemos) es a saber:

La Faja Petrolífera del Orinoco es una extensa cuenca rica en petróleo pesado y extra pesado, movible a condiciones de yacimiento, ubicada en la parte sur de la Región Petrolera Oriental de Venezuela, que contiene la reserva de petróleo pesado más grande del mundo. Con reservas estimadas en 1.360 billones de barriles. Esta es una de las razones de las batallas que tienen instaurado el capitalismo salvaje contra Venezuela.

Esto sin hacer alusión a la diversidad de la industria petrolera cuyas reservas asciende para 300 años. Las riquezas minerales de Venezuela son diversas y cuantiosas. Las exploraciones realizadas y documentadas por técnicos venezolanos revelan el volumen de recursos con que cuenta el Estado venezolano para impulsar el desarrollo nacional. Sin embargo, la mayor fuente de recursos del subsuelo proviene de los hidrocarburos: petróleo y gas.

Luego, también está la Zona de Desarrollo Estratégico Nacional del Arco Minero del Orinoco es una rica zona minera localizada al sur del río Orinoco, en el estado Bolívar y parte del estado Amazonas. Abarca una extensión de 111.000 km2, donde se encuentran grandes depósitos de oro, diamantes, bauxita, coltán, hierro, cobre, caolín, dolomita y tierras raras. Se estima que el valor comercial de las reservas minerales ubicadas en el Arco Minero asciende a más de dos trillones de dólares, principal reserva de riquezas mineras de Venezuela.

El Arco Minero está dividido en cuatro bloques, cada uno de ellos con potencialidades definidas. El primero, llamado Juana La Avanzadora, posee grandes yacimientos de coltán, el “oro azul”, componente estratégico para la moderna industria de la tecnología; también existen depósitos de oro, bauxita y diamantes. El segundo bloque, denominado Manuelita Sáenz, tiene oro y diamante. El tercer bloque, llamado Negra Hipólita, contiene hierro, oro, diamante y bauxita. Y el cuarto bloque, llamado Josefa Camejo, donde se localizan vastos yacimientos auríferos.

El plan de desarrollo del Arco Minero busca implantar un modelo de minería ecológica, bajo criterios de sustentabilidad y respeto, tanto para las comunidades indígenas aledañas como para el ambiente.

Se estima que a través del Arco Minero, Venezuela podría percibir anualmente entre 3 mil y 4 mil millones de dólares, cifra que aumentaría en la medida en que las inversiones se fortalezcan y se consolide la actividad minera. Este proyecto generará más de 20 mil empleos directos y más de 70 mil indirectos, contando con una mayor presencia del Estado en las zonas mineras, a fin de evitar la actividad ilegal, para lo cual se creó una Zona Especial Militar para la protección de las cuatro áreas señaladas.

Igualmente Venezuela posee la Empresas Básicas de Guayana, destinadas al aprovechamiento ordenado de los recursos mineros de esa zona del país, componen el otro polo para el desarrollo de la economía nacional mediante el aprovechamiento de las Riquezas Minerales de Venezuela. Estas empresas están regidas por la Corporación Venezolana de Guayana.

Asimismo están los recursos hídricos, los bosques, su diversidad en el ámbito ambiental, en una frase: Venezuela es un país que lo tiene todo. Bien vale la pena luchar por la Patria de Bolívar, Zamorana y Chavista, con una historia de batallas como ninguna otra nación en el mundo. ¡No podrán!

 

Prensa INPSASEL

Alberto Vargas

 

 

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