El poder mediático pretende arrodillar al pueblo Bolivariano

Venezuela está en el ojo del huracán imperialista desde la ascensión del Eterno Hugo Chávez a la presidencia de la República Bolivariana (1998), y para golpearla y satanizarla en esta guerra asimétrica  (no convencional) hay un cúmulo de vertientes del poder mediático actuando indiscriminadamente contra su glorioso pueblo venezolanos, generando matrices de opinión absolutamente falsas de toda falsedad que está amenazando la tranquilidad del pueblo y vienen orquestadas desde el imperio estadounidense que está empeñado por todos los medios de hacerse de las riquezas naturales de la patria de Bolívar, Zamora y Chavista.

El poder mediático está marcado por varias trasnacionales de la desinformación. Cable News Network, más conocida por sus siglas CNN, no es solo un canal de televisión estadounidense que forma parte de la corporación de propaganda Time Warner (que concentra más de 20 medios y publicaciones impresas, como HBO, HTV, Cartoon Networks, TNT y la revista TIME, entre otros), sino que su línea de acción mediática está orientada hacia la inoculación de miedo, mentiras y manipulación. A lo que no escapa la idiotización de los pueblos.

Es una de las mayores fábricas de producción de películas y programas televisivos del planeta, generadora de una cultura de masa contraria a los saberes de los pueblos del mundo.

Fundado en 1980 por el empresario Ted Turner, CNN forma parte además de una fusión con la corporación AT&T que representa el tercer mayor conglomerado mediático y de telecomunicaciones de todo el mundo. Miembros de Time Warner/ AT&T están ligados al Fondo Monetario Internacional, a los Rockefeller, a Exxon Mobil, Goldman Sachs y JP Morgan como accionistas claves.

Una visión del poder mediático implica observarlo de manera más integradora y contextualizada como dominio de la especie humana, en ese sentido, vale subrayar que las tres principales cadenas televisivas de EEUU (CNN, ABC, NBC y Fox), los tres principales diarios (The Wall Street Journal, The New York Times y The Washington Post) están controladas y gerenciados (a través de paquetes accionarios o de familias) por grupos de la macada capitalista, principalmente neoyorquino, perciben como único con objetivo hacer de la humanidad un rebaño de ovejas a la disposición del capitalismo salvaje.

Las tres más influyentes revistas (Newsweek, Time y The New Yorker), y los consorcios hegemónicos de Internet como Time-Warner (fusionado con América on Line) o Yahoo, están controlados por gerenciamiento soportado por los lineamientos del capitalismo salvaje. Manipulan en el ámbito de las redes bajo la tutela de conglomerados entrelazados con otras empresas transnacionales que gozan de la venia de Washington.

Con el mismo talante colosos del cine de Hollywood y del espectáculo como The Walt Disney Company, Warner Brothers, Columbia Pictures, Paramount, 20th Century Fox, entre otros, forman parte de esta red interactiva del capital imperialista.

Consecuentemente y de manera determinante, el sector mayoritario hegemónico de la información mediática, la cultura y el espectáculo difundidos a escala masiva (que marcan tendencias y valores sociales, y son claves para el control ideológico y el direccionamiento de conductas colectivas) están en manos del lobby capitalista que, a su vez, controla los resortes básicos del poder económico y político del imperio estadounidense. Un dominio comunicacional que ha venido operando desde que emergió literalmente la televisión en el planeta.

Luego, la combinación del superpoder militar de EEUU con el superpoder económico-financiero de Wall Street bajo el componente del capitalismo salvaje, ha dado como resultante a un imperio casi único, cuyo radio de influencia y dominio directo abarca a un centenar de gobiernos en los que EEUU tiene presencia directa o influencia militar (por ejemplo, caso Colombia con siete bases militares estadounidense), o en el resto de los gobiernos controlados a partir del apoderamiento de sus sistemas económico-productivos, incluyendo sus recurso naturales.

CNN es parte del poder económico global y sirve como difusor mediático de los intereses financieros y geopolíticos de las corporaciones vinculadas al capitalismo salvaje, que operan mundialmente.

CNN es la misma cadena televisiva que vendió al mundo la supuesta tesis de la existencia de armas de destrucción masiva en poder del gobierno de Iraq, argumento utilizó para justificar la invasión estadounidense a ese país.

En las sucesivas guerras contra Medio Oriente, CNN ha sido la vitrina para que asesores de seguridad nacional exijan ante la opinión pública las intervenciones de EEUU. E incluso el sindicato de Estados imperialista que conforman la OTAN está en la línea intervencionista estadounidense. La OTAN bombardeó, por ejemplo, la población Libia.

En el caso Venezuela, desde la firma del decreto ejecutivo que declara a Venezuela como una “amenaza inusual”, el Gobierno de EEUU ha sancionado sin pruebas a funcionarios venezolanos. Estos escenarios alimentados por la mentira son utilizados justamente por el poder mediático a escala mundial.

En enero de este año, el gobierno de EEUU renovó la “emergencia nacional” por la “amenaza inusual y extraordinaria” que supuestamente representa Venezuela para la seguridad de la nación norteamericana.

El ahora expresidente Barack Obama argumentó que el decreto ejecutivo bajo acusaciones sin fundamento contra Venezuela, como la supuesta “erosión” contra las garantías de derechos humanos y la “persecución” de oponentes políticos, en referencia a dirigentes de derecha, como Leopoldo López, encarcelado por ser responsable de la muerte de 43 venezolanos durante las protestas violentas desatadas como parte del plan “la salida” (2014) para derrocar al presidente constitucional Nicolás Maduro.

El gobierno de EEUU, basándose en su condición de potencia, se ha caracterizado por entrometerse en los asuntos de los países del mundo, en el caso de Venezuela ha mantenido una política hostil desde que el presidente Eterno Hugo Chávez llegó al poder para establecer la revolución socialista que actualmente es liderada por  el presidente obrero Nicolás Maduro.

En toda esa política injerencista y belicista que trasciende las fronteras de EEUU está CNN conjuntamente con el poder mediático internacional y nacional inyectándoles a los pueblos del mundo que la nación estadounidense actúa en nombre de “las libertades y la democracia”, por tanto, está exonerada o goza de impunidad ante sus agresiones criminales.

En otras palabras, los Estados que se opongan a los designios de EEUU y no actúen conforme a sus lineamientos ideológicos, serán acosados permanentemente; ahí está el ejemplo de la heroica Cuba con un bloqueo que se ha mantenido por más de medio siglo y que ha sido impugnado por el resto de las naciones del mundo en la propia Organización de Estados Americanos y en la Organización de las Naciones Unidas.

El poder mediático es más dañino que la propia bomba atómica, daña las mentes de los pueblos a  tal extremo que es capaza de hacer del enemigo su propio amigo, y a su amigo, su enemigo, al disociarlos, de ahí que sea un imperativo esta atentos con los falsos positivos e ir a la contra ofensiva para desmostar la malicia informativa que a cada instante genera el criminal poder mediático.

Prensa: INPSASEL

Alberto Vargas